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La conectividad aérea es una condición indispensable para el crecimiento del país

·       Concentra más del 80% de los turistas extranjeros y genera 1.8 millones de empleos

·       Aeropuertos y aerolíneas operan bajo modelos de negocio y perfiles de riesgo estructuralmente distintos.

·       Los aeropuertos requieren inversiones multimillonarias que tardan décadas en recuperarse. El spread mexicano (+3.9 pp) es comparable al rango internacional.

Ciudad de México, 6 de mayo de 2026.- La conectividad aérea es una condición indispensable para el crecimiento del país. En México, la aviación y sus cadenas productivas aportan cerca del 4.9% del PIB, equivalente a más de 88 mil millones de dólares, generan 1.8 millones de empleos.

La firma Games Economics ha realizado un estudio comparativo titulado “El sector aéreo como pilar crítico del desarrollo: eficiencia de capital y riesgo”. Elaborado durante el primer cuatrimestre de 2026, analiza la evolución de la industria aérea mexicana a lo largo de dos décadas, equivalentes a cuatro ciclos económicos completos. El estudio examina en paralelo los dos pilares del sistema: aeropuertos y aerolíneas. Para cada uno, evalúa la eficiencia en el uso del capital, el perfil de riesgo asumido y el desempeño en la creación de valor ajustada por riesgo, reconociendo que ambos modelos de negocio operan bajo estructuras financieras y regulatorias fundamentalmente distintas.

Este trabajo se centra en examinar dos modelos de negocios complementarios, pero distintos, no comparables: aeropuertos y aerolíneas. Aeropuertos y aerolíneas no son comparables, cuando se introduce el análisis de riesgo. Las aerolíneas venden boletos y operan vuelos. Los aeropuertos son infraestructura crítica: pistas, terminales, plataformas y sistemas que permiten que los vuelos existan. Con inversiones irreversibles y horizontes de recuperación de largo plazo. Compararlos por su margen es como comparar una carretera con una empresa de transporte: ambos pertenecen al mismo sistema, pero responden a lógicas económicas distintas. No son negocios equivalentes. El camión puede moverse: cancelar horarios, cambiar de ruta o salir del mercado; la carretera, no.

Las aerolíneas, además, son negocios móviles, flexibles. Ajustan su capacidad ante cambios en la demanda. Pueden cancelar rutas, ajustar frecuencias. Reducir operaciones. No tiene activos fijos. Los aviones son rentados.  Los aeropuertos son activos inamovibles, capital hundido e irreversible, con un horizonte de planeación de 15 a 20 años. Con una obligación de operar de manera continua. Esta diferencia explica por qué la comparación directa de sus niveles de rentabilidad conduce a conclusiones imprecisas. No pueden ajustar capacidad ante shocks y, en su lugar, gestionan el riesgo a través de estabilidad de flujos, regulación y diversificación de ingresos.

“El debate sobre el sector aéreo debe partir de su rol estratégico en la economía. No se trata únicamente de analizar la rentabilidad, sino de entender cómo la conectividad impacta directamente en el desarrollo del país. Es un sistema interdependiente, pero no comparable”, señala el estudio.

El análisis concluye que los retornos del sector aeroportuario en México son moderados y consistentes con estándares internacionales. No podemos juzgar la rentabilidad sin entender quién asume el riego. Los aeropuertos requieren inversiones multimillonarias que tardan décadas en recuperarse. El spread mexicano (+3.9 pp) es comparable al rango internacional. No constituye evidencia de rentas extraordinarias, sino la compensación razonable por el riesgo de infraestructura crítica irreversible, en línea con otros mercados regulados. Este nivel de retorno responde a la necesidad de compensar inversiones intensivas en capital, irreversibles y de largo plazo, no a la existencia de rentas extraordinarias.

El turismo es uno de los motores del desarrollo de la economía nacional. Cuando hablamos de turismo, pensamos en destinos, hoteles o experiencias. Pero rara vez pensamos en lo que hace posible que todo eso ocurra: la conectividad aérea. Además de generar divisas, impulsa el empleo, la inversión y el desarrollo regional en diversos estados.

En este contexto, el estudio revela que el crecimiento económico, la atracción de inversión y la competitividad internacional dependen cada vez más de la conectividad, y el sector aéreo se consolida como una infraestructura crítica para el desarrollo de México.

El estudio identifica una relación directa entre el tráfico de pasajeros y la creación de valor económico. Un mayor tráfico permite un mejor aprovechamiento de la infraestructura, impulsa la conectividad y abre nuevas oportunidades de crecimiento.

La expansión de la capacidad aeroportuaria y la continuidad de las inversiones son condiciones necesarias para incrementar la conectividad nacional e internacional, impulsar el turismo receptor, facilitar el comercio y la logística, y atraer inversión extranjera.

México enfrenta el desafío de garantizar condiciones que permitan sostener y potenciar la inversión en infraestructura, clave para la conectividad, el turismo y el desarrollo económico del país. La integración eficiente de estos negocios, distintos pero complementarios, contribuirá a elevar la experiencia de los viajeros y, con ello, a consolidar la capacidad de para atraer más turismo.