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García Harfuch gana visibilidad más allá de la seguridad… su figura crece en la percepción pública 

El actual responsable de la estrategia contra el crimen organizado concentra atención no solo por su papel institucional, sino por el impacto social que refleja la demanda de seguridad en el país

La figura de Omar García Harfuch,actual secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, ha comenzado a trascender el ámbito estrictamente operativo para posicionarse como un referente simbólico en la percepción pública de la seguridad en México.De acuerdo con un análisis publicado por The Washington Post, su imagen se ha consolidado no solo como lacara visible de la estrategiacontra el crimen organizado, sino también como un fenómeno social que mezcla narrativa institucional, cultura digital y una creciente demanda ciudadana por resultados frente a la violencia.

De funcionario a símbolo en un contexto de violencia

El ascenso mediático de García Harfuch no puede entenderse sin el contexto de inseguridad que persiste en diversas regiones del país. En ese escenario, su perfil ha sido interpretado como el de un funcionario que encarna la respuesta del Estado frente a los cárteles.Uno de los episodios que marcó su proyección fue el atentado que sufrió en 2020 en la Ciudad de México, del cual sobrevivió. Este hecho, documentado ampliamente en su momento, reforzó una narrativa de resistencia que ha sido retomada tanto en el discurso público como en espacios digitales.

Percepción pública y construcción de legitimidad

Más allá de su función institucional, el caso de García Harfuch refleja cómo la percepción ciudadana puede influiren la legitimidad de las estrategias de seguridad.Nelson Arteaga Botello, académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), señaló —según el medio estadounidense— que este fenómeno responde a una combinación de factores: la imagen personal,el contexto cultural y la necesidad social de referentes en materia de seguridad.En ese sentido, la construcción de su figura pública no ocurre en el vacío, sino en un entorno donde amplios sectores de la población demandan respuestas concretas ante la violencia.

Con potencial político

El análisis también apunta a que esta visibilidad podría tener implicaciones más allá del ámbito de seguridad.Algunas mediciones de opinión lo colocan como una figura conpotencial político hacia procesos futuros; sin embargo, hasta el momento no existe confirmación oficial sobre alguna aspiración electoral.En términos institucionales, su papel continúa centrado en la coordinación de estrategias contra el crimen organizado, aunque su posicionamiento público podría influir en la percepción de dichas políticas.

Seguridad y percepción

El caso de García Harfuch pone sobre la mesa un elemento clave en el debate sobre seguridad en México: la relación entre resultados operativos y percepción pública.

Si bien la eficacia de las estrategias se mide en indicadores concretos, la construcción de confianzatambién pasa por la forma en que la ciudadanía percibe a quienes las encabezan.

En un contexto donde la violencia sigue siendo uno de los principales desafíos del país, la consolidación de figuras públicas en el ámbito de seguridad podría influir tanto en la narrativa institucional como en el rumbo político de los próximos años.

Con información de Publimetro