EEUU considera ‘mal negocio’ el T-MEC y anticipa exigencias a México en la revisión del acuerdo

El secretario de Comercio de EE.UU. expone la visión de Trump sobre el T-MEC: no lo ve como un acuerdo entre socios, sino como una relación de superior y dependientes
El Secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, eligió una frase para describir lo que la administración Trump quiere del T-MEC, y esa frase lo dice todo: quieren tratar a México y Canadá como Georgia y Alabama. Es decir, no como naciones soberanas con las que se negocia, sino como territorios que simplemente obedecen.
El tratado que Trump llama “mal negocio”
Lutnick habló este viernes en una conferencia organizada por el medio Semafor y fue directo: el presidente Trump considera que el T-MEC es un mal trato que necesita ser “reconsiderado y reimaginado”.
El momento no es menor. El tratado está próximo a su revisión formal, y la administración Trump ya anticipó que buscará cambios. Mientras tanto, la incertidumbre generada por estas declaraciones ya afecta decisiones de inversión y contratación en empresas de los tres países.
Lo que Lutnick dejó claro es que Washington no llega a esa revisión como un socio dispuesto a dialogar. Llega como alguien que siente que lleva las de ganar.
México: ¿el mejor alumno o el más vulnerable?
Hay un dato que puede leerse de dos formas muy distintas.
El representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, reconoció la semana pasada que Washington ha tenido “progreso” en las conversaciones con México, mientras que con Canadá aún hay “problemas sin resolver”.
A primera vista suena bien. Pero estar del lado bueno de Trump no es necesariamente una posición de fuerza: puede ser simplemente la señal de que México ha cedido más, negociado menos y resistido poco.
La metáfora que no es metáfora
“Hacer que México y Canadá sean tratados como Georgia y Alabama sin que estén comprometidos… es un mal trato”, dijo Lutnick.
Georgia y Alabama son estados de EE.UU. No tienen política exterior. No negocian aranceles. No tienen soberanía comercial. Simplemente operan bajo las reglas que Washington define.
Eso es exactamente lo que la frase describe: una relación donde México y Canadá no son contrapartes, sino dependientes. Y lo dice un funcionario de primer nivel, en público, sin aparente incomodidad.
Lo que viene
La revisión del T-MEC se aproxima y el tono de Washington ya está puesto. No es el de un socio que quiere modernizar un acuerdo. Es el de una potencia que quiere reescribir las reglas a su favor.
Para México, el reto no es solo técnico ni arancelario. Es saber si en esa renegociación va a sentarse a la mesa como país soberano o como Alabama.
Con información de Infobae