Adela Micha cuestiona despliegue de seguridad en funeral de El Mencho: “Fue un homenaje al crimen organizado”

El exlíder del CJNG fue sepultado el 2 de marzo en el Recinto de la Paz, bajo resguardo del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y policías estatales
El funeral de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, no solo marcó el cierre de una etapa para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). También abrió un debate público al que se sumó recientemente la periodista Adela Micha, quien cuestionó el despliegue de seguridad y el ambiente que rodeó la ceremonia en Zapopan, Jalisco.
El exlíder criminal fue sepultado el 2 de marzo de 2026 en el Recinto de la Paz, bajo resguardo del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y policías estatales. El operativo incluyó patrullas, vehículos pesados y sobrevuelos de vigilancia. Para Micha, las imágenes resultaron desconcertantes.
“De verdad, las cosas que pasan en este mágico país nuestro son de no creerse. Yo no sé qué piensen ustedes, pero de verdad, qué bárbaro. Somos un país surrealista. Superamos por muchísimo a la inteligencia artificial y a la novela más mágica de Gabriel García Márquez”.
La periodista describió el sepelio como un “montaje” y comparó la escena con producciones cinematográficas sobre la mafia. “Yo ayer no sabía si reírme, indignarme, llorar, con este montaje que vimos ayer, antier también, con el funeral del Mencho. Vamos, es algo que no se ve ni en películas como El Padrino o El Caracortada. México, México siempre se supera a sí mismo”, afirmó.
Uno de los puntos más severos de su crítica se centró en el despliegue oficial.
“La primera cosa que a mí, a mí me resultó increíble es que vimos un despliegue de patrullas, vehículos pesados, decenas de elementos del ejército, la Guardia Nacional, la Policía de Jalisco, custodiando el funeral del Mencho. O sea, en lugar de estar vigilando calles, deteniendo criminales, estaban cuidando el velorio y el entierro de uno de los delincuentes, si no el más sanguinario que ha tenido México en toda su historia”.
Micha recordó los atentados y hechos violentos atribuidos al capo, así como los más de 250 narcobloqueos reportados tras su muerte. También lanzó una pregunta directa: “¿Qué mensaje le estamos dando al resto del mundo?”
El ambiente del funeral también fue motivo de cuestionamientos. Ataúd dorado, arreglos florales monumentales con siglas del CJNG y música de banda marcaron la despedida. “Fue todo un jolgorio, una celebración, un homenaje al crimen organizado”, sentenció.
La comunicadora contrastó esa imagen con la situación de las víctimas. “Las autoridades nos dicen que el operativo fue para que no hubiera balaceras ni atentados durante el velorio, para resguardar el orden en Zapopan y Guadalajara. Y sí, en realidad, muy probablemente fue para eso, para evitar enfrentamientos. Pero viendo las imágenes era imposible no pensar, perdonen, en los miles de desaparecidos, en toda la gente de las fosas clandestinas, en cómo se sintieron los elementos asignados al funeral del Mencho”.
Otro episodio que denunció fue la agresión contra un fotógrafo italiano que intentó documentar el evento. Según relató, fue golpeado y despojado de su equipo. Bajo ese contexto, Micha subrayó que el mensaje hacia el interior y exterior del país resulta inquietante.
“El ambiente para los periodistas y reporteros que quisieron documentar el evento fue bastante complicado. Las fuerzas armadas no querían dejarlos pasar. Además, golpearon a un fotógrafo, un italiano estudiante, por tratar de retratar lo que estaba ocurriendo. Le robaron sus cosas, una mochila, sus cámaras, su teléfono. Y lo peor es que lo dejaron muy lastimado”, expresó.
Finalmente, Adela Micha estableció que, aunque el funeral de “El Mencho” debería marcar el fin de una era del crimen organizado, existe un sentimiento generalizado de impotencia: “Se va entre flores, música y lujos, como muchas de sus víctimas no se fueron. Esas cosas, repito, solo pasan en México”.
Con información de Infobae