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Andrés Martínez Bremer expone nuevo modelo turístico ante la gobernadora Marina del Pilar

El dirigente destaca al turista como -Ciudadano Temporal- y subraya la inversión en infraestructura y promoción como ejes para el crecimiento del sector 

Valle de Guadalupe, Baja California

Febrero 08 del 2026

En el marco de la primera reunión plenaria de 2026 ante la cadena de valor turístico del Valle de Guadalupe, Andrés Martínez Bremer planteó a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, y a su gabinete económico, que el modelo de uso del Impuesto sobre Servicios de Hospedaje ha operado de la misma manera durante más de 30 años, por lo que resulta necesario evolucionarlo para responder a las nuevas dinámicas del turismo y a las expectativas actuales del visitante.

Durante una reunión de trabajo con representantes del sector turístico y enogastronómico del Valle de Guadalupe, el presidente de Proturismo de Ensenada compartió reflexiones sobre la necesidad de ajustar el modelo turístico ante los cambios en la forma de viajar y en la manera en que los destinos son evaluados por quienes los visitan.

Señaló que hoy el turismo no se define únicamente por la promoción, sino por la experiencia que vive el visitante antes, durante y después de su estancia, lo que vuelve relevante analizar cómo se planean y ejecutan los proyectos estratégicos tanto en infraestructura como en promoción.

Durante su participación, Martínez Bremer expuso el concepto del turista como ciudadano temporal, al señalar que durante su estancia el visitante utiliza infraestructura, movilidad, servicios públicos y espacios urbanos de manera similar a cualquier residente, además de contribuir fiscalmente a través del hospedaje, el consumo y otros servicios.

Bajo esta visión, subrayó que invertir en infraestructura turística es también una forma de promover, ya que una ciudad funcional, accesible y ordenada se convierte en el principal canal de posicionamiento del destino en tiempo real.

Indicó que banquetas dignas, vialidades ordenadas, señalización clara, accesos adecuados e iluminación no solo mejoran la calidad de vida de la comunidad local, sino que fortalecen la experiencia del visitante y su disposición a recomendar y regresar al destino.

Asimismo, señaló que existen inhibidores claros del flujo turístico que afectan de manera directa la experiencia del visitante, entre ellos los largos tiempos de espera en los cruces fronterizos para ingresar a México, la saturación vial para cruzar las ciudades y los tiempos de espera derivados de una planeación y logística deficiente en las casetas de cobro.

Precisó que, en el caso de la carretera Transpeninsular, uno de los principales retos no es el estado general del trazo, sino la mala planeación de reparaciones y obras, que con frecuencia coinciden con periodos de alto flujo turístico, generando demoras innecesarias y una experiencia negativa para quienes visitan el destino.

Agregó que los baches y carreteras en mal estado se concentran principalmente en los accesos a Ensenada y en las principales vialidades del Valle de Guadalupe, afectando la imagen del destino y representando un riesgo para quienes transitan hacia los distintos atractivos turísticos.

Explicó que este tipo de condiciones deterioran la experiencia del viaje incluso antes de llegar al destino, lo que desincentiva la visita y reduce la efectividad de los esfuerzos de promoción.

En ese sentido, Martínez Bremer advirtió que no hay peores inversiones que una buena promoción acompañada de una mala experiencia, ya que cualquier esfuerzo por atraer visitantes pierde impacto cuando el recorrido se vuelve complicado, lento o poco seguro.

En su intervención, Andrés Martínez Bremer reconoció la visión de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, así como de los secretarios de Turismo, Miguel Ángel Badiola Montaño, y de Economía, Kurt Honold Morales, al señalar que han mostrado disposición para aprovechar cada momento y coyuntura como una oportunidad para capitalizar beneficios concretos en favor de Ensenada y sus valles, a partir de una lectura estratégica del turismo como motor de desarrollo regional.

Añadió que, a nivel estatal, el Impuesto sobre Servicios de Hospedaje genera una bolsa superior a los 400 millones de pesos anuales, de los cuales solo una parte se canaliza a los fideicomisos de promoción turística, mientras que el resto se destina a proyectos estratégicos de turismo, lo que abre una oportunidad para replantear el uso y la aplicación de estos recursos.

De acuerdo con el marco legal vigente, señaló, los recursos del impuesto pueden destinarse a proyectos estratégicos de turismo, lo que permite orientar de manera más decidida la inversión hacia infraestructura turística con impacto directo en la experiencia del visitante.

Finalmente, subrayó que el fortalecimiento del Valle de Guadalupe no puede abordarse de manera aislada, ya que el turismo opera de forma integrada en todo el municipio. Ensenada y sus valles funcionan como un solo sistema, por lo que mejorar la experiencia del visitante requiere una visión territorial completa, donde accesos, movilidad, infraestructura y promoción se entiendan y gestionen de manera conjunta.