Editoriales

Con Valor y Con verdad

La unión de los menos poderosos

Ante líderes globales, el mensaje de Carney resuena, donde países como el nuestro enfrentan presiones similares de Estados Unidos en comercio.

En un discurso que sacudió el Foro Económico Mundial, el primer ministro canadiense Mark Carney, declaró el fin del “orden internacional basado en reglas”, urgiendo a las potencias medias -como México- a unirse contra la rivalidad de las grandes potencias.
Ante líderes globales, el mensaje de Carney resuena, donde países como el nuestro enfrentan presiones similares de Estados Unidos en comercio, migración y recursos estratégicos.

Carney, exgobernador del Banco de Inglaterra y ahora líder liberal de Canadá tras las elecciones de 2025, describió el momento actual como una “ruptura”.

“Los fuertes hacen lo que pueden, y los débiles sufren lo que deben”. Pero rechazó Carney la pasividad, invocando al disidente checo Václav Havel.

Carney, se ganó una ovación de pie entre las montañas nevadas. Criticó cómo las grandes potencias -implícitamente Estados Unidos bajo Donald Trump- usan la integración económica como arma: aranceles como palanca, infraestructuras financieras para coerción y cadenas de suministro para explotar vulnerabilidades.

Mencionó la crisis por Groenlandia, donde Trump amenazó con aranceles a Europa y Dinamarca por rechazar vender la isla, y hasta insinuó anexar Canadá como el “estado 51”.

Para México, este discurso es un espejo. Como potencia media, compartimos con Canadá el T-MEC, pero enfrentamos coerción similar: demandas de EU en migración, aranceles por acero o disputas energéticas.

Carney propone una “realidad basada en valores”: principios pragmáticos. Canadá ya actúa: recortes fiscales, inversión de un billón de dólares en energía, IA y minerales críticos; duplicar gasto de defensa al 2030; y alianzas nuevas con la UE, China, Qatar, India y Mercosur.

El primer ministro enfatizó “geometría variable”: coaliciones por tema, no multilateralismo ingenuo. “Si las potencias medias no estamos en la mesa, estamos en el menú”, advirtió.

En un mundo de “fortalezas” aisladas, sería más pobre y frágil el mundo. Mejor compartir soberanía colectiva: estándares compartidos, inversiones en resiliencia.

Reacciones globales fueron efusivas. Laurence Fink, de BlackRock, lo introdujo; Gideon Rachman, moderó. La BBC destacó el rechazo a la coerción económica.

En México, analistas ven eco en nuestra diplomacia: resistir presiones de EU mientras diversificamos con Asia y Europa. Carney cerró optimista: “el viejo orden no volverá. No lo lamentemos; la nostalgia no es estrategia”. Llamó a potencias medias a actuar consistentemente y reducir vulnerabilidades.

Para México y Canadá, vecinos de un gigante impredecible, este es un llamado a la acción conjunta. En un mundo fracturado, la unión de los “menos poderosos” podría redefinir el poder.

COLOFÓN:

+¿La ONU sirve de algo?

+¿Los líderes religiosos le funcionan a la humanidad en estos tiempos?

+Debemos repensar el nuevo multilateralismo.

POR GUSTAVO RENTERÍA

COLABORADOR

X: @GustavoRenteria / www.GustavoRenteria.com / gustavo@gusartelecom.com.mx