
Coahuila y México podrían tener un septenio
De diferentes partidos, uno federal y otro local, me pidieron que les diera una explicación sobre lo publicado ayer en El Heraldo Estado de México.
Un par de diputados me buscaron alrededor de las 11 de la mañana de ayer. Uno de ellos, primero me escribió por WhatsApp solicitándome que le tomara la llamada. Como ya lo conocía, y no tiene fama de ladrón, accedí inmediatamente.
El segundo marcó mi celular directo (y como no me gusta que me vendan por teléfono, esas personas que leen una promoción, sin respetar las comas, regularmente no respondo a contactos que no tengo registrados). Fue muy insistente, y para que no siguiera sonando, tomé el móvil.
Ya sabe usted, del otro lado de la línea el secretario particular del “don” que quería hablar conmigo. Por cierto, ya lo googlié y este legislador sí tiene fama de ratero. Si hubiera sabido con quién dialogué, no lo hubiera atendido. Ya lo bloqueé, por cierto.
De diferentes partidos, uno federal y otro local, me pidieron que les diera una explicación sobre lo publicado ayer en El Heraldo Estado de México.
Les expliqué de manera ejecutiva que, a diferencia de Sonora, para empatar las elecciones en 2030, en 2027 se elegirá una “mini gubernatura” de tres años. Y que en el Estado de México (y de una vez en el estado de Coahuila, deberían existir sendas iniciativas para elegir en 2029 dos “macro gubernaturas” de siete años, para empatarlas con las elecciones de 2036.
Uno de ellos, mostrando su supina ignorancia, me preguntó si las reformas eran locales o federal. Le expliqué que le corresponde únicamente a los congresos del Estado de México y Coahuila.
Es una super idea, me confesó uno. “Todas las elecciones deben ser únicamente cada tres años, y la reforma electoral que se cocina, debería obligar a los congresos estatales para homologarse a partir del 30”, pensó en voz alta.
En otras palabras, los sucesores de la maestra Delfina Gómez Álvarez y del ingeniero Manolo Jiménez Salinas le entregarían el poder en 2029 a gobernadores que durarían siete años en el poder, para concluir en 2026; es decir, la idea es que los mexiquenses y coahuilenses, escojan ya a un gobernador o gobernadora de seis años que terminaría en 2042, empatando las elecciones federales.
Uno de ellos abiertamente me dijo que lo llevaría inmediatamente a consulta, y otro (y sí solté la carcajada) me confesó que me robaría la idea y que si la presentaba su fracción parlamentaria, hasta me daría crédito en las exposición de motivos.
Con los dos, cerramos las conversaciones telefónicas con un “reunámonos”. Con uno de ellos, ya tengo hora, día y hasta reserva en el restaurante. Seguramente platicaremos de este asunto, y otros muchos temas de política nacional e internacional. Con el otro, por vivir con fama de mafioso, no tengo la más mínima intención de conocerle.
Los estados de México y Coahuila podrían tener un septenio.
COLOFÓN:
+El envío de capos a los Estados Unidos no únicamente envía un mensaje de confianza a la administración Trump; también libera a los sistemas de readaptación de justicia de cuidar a unas peligrosas fichitas.
+Por cierto, eso de la readaptación sólo existe en el papel; las cárceles mexicanas son verdaderas escuelas del crimen.
+Urge una reforma al sistema carcelario mexicano. ¿O no?
POR GUSTAVO RENTERÍA
COLABORADOR
X: @GustavoRenteria / www.GustavoRenteria.com / gustavo@gusartelecom.mx